Esta es una instancia de reafirmación del respeto al espíritu de la Constitución y a nuestro
sistema de gobierno republicano. Es una respuesta surgida desde nuestra más rica cultura
cívica, impulsada en un clima de tolerancia y respeto, defendiendo nuestras verdades y
convicciones. Y porque confiamos en la inteligencia de nuestro pueblo, sabemos que no se
dejará engañar por los que intentan adjudicarnos oscuras intenciones.
Asumimos el desafío de erradicar de nuestro ordenamiento jurídico los 135 artículos más
negativos de la LUC, sobre un total de 476 artículos que la integran. Y fuimos superados por
nuestro pueblo, que generó la enorme gesta materializada con la recolección de casi 800 mil
firmas.
Hoy, pasados 18 meses de aplicación de la LUC, estamos más convencidos que antes de la
necesidad de su anulación. Y podemos afirmar, con alegría, que son muchos más los que se
han sumado a esta causa.
¿Por qué? ¿Alguien se preguntó por qué?
Sencillamente porque en nada mejoró, en este tiempo de aplicación, la vida de nuestra gente.
Perdimos derechos y libertades ante la autoridad, y la inseguridad crece en forma constante y
eso nos afecta a todos y todas. Muy especialmente a las más humildes y a los jóvenes. La gente
lo vive, lo sabe y lo sufre.
Queremos anular estos 135 artículos porque además de injustos, han demostrado en el mejor
de los casos ser inútiles, y en la mayoría de las situaciones un retroceso.
En veinte meses los combustibles aumentaron un 36% lo que ha impactado en la canasta
básica de productos, en el transporte y en toda la actividad económica, afectado fuertemente
el consumo de nuestras familias. Si a ello le agregamos la inflación y dos años de caída de los
salarios y las jubilaciones, podemos afirmar que la LUC ha contribuido al deterioro de las
condiciones de vida de nuestra gente.
Queremos anular los 135 artículos porque ellos incorporan el desalojo exprés, aumentado la
intranquilidad de las familias, exponiendo a mayor inseguridad a los hogares más vulnerables y
erosionando aún más el derecho constitucional a la vivienda. Se decía que con estas medidas
se volcarían al mercado de alquileres miles de propiedades y ayudaría a bajar precios, pero
nada de eso ha ocurrido.
Y podríamos seguir con una larga lista, como el ataque a las familias de los colonos, que a la
larga pone en cuestión la existencia misma del Instituto Nacional de Colonización. El retroceso
en materia de inclusión financiera, que promueve la corrupción a partir de los pagos en
efectivo a los proveedores del estado. Que permite a los empleadores determinar cómo pagar
los salarios, abriendo la puerta a la informalidad. Y deja de controlar las operaciones por
importantes sumas de dinero en efectivo, dando libertad al lavado de dinero proveniente de la
evasión tributaria o el narcotráfico.
O hablar de un tema muy cercano a nosotros, la educación. Sin educación no hay futuro, y por
tanto, se podría decir, que no hay país sin educación. No se puede, de un plumazo, eliminar los
Consejos de Primaria, Secundaria y UTU, y excluir a los docentes de los mismos. Querer hacer
una reforma de la educación sin docentes, es como querer hacer una reforma de la salud sin
los médicos. Permitirlo es retroceder muchas décadas atrás.
Es por estas, y muchas razones más, que queremos llegar a todo nuestro pueblo. Razones que
nos impulsan a llevar nuestro mensaje a lo largo de todo el territorio. Mensaje que llegue a
cada casa a partir de la entrega y dedicación de miles de vecinos y vecinas.
Porque más allá, de lo desigual y exigente de esta batalla, estamos felices de afrontarla. Con el
impulso que nos genera nuestra gente y sus convicciones. Expandiendo nuestras voces, nuestra
música y nuestra adhesión a esta causa, para que llegue a muchos oídos receptivos y se sumen
a construir una gran victoria popular el 27 de marzo.
Y que esta hazaña democrática, nacida con el impulso de 800 mil voluntades, se sume a las
muchas gestas históricas, que creciendo “desde el pie”, con razones y compromisos, ha
realizado el pueblo uruguayo.
Seguiremos avanzando con espíritu positivo y constructivo. Seguiremos leales a la verdad y el
respeto. Avanzamos con esperanza en el futuro, porque confiamos profundamente en nuestro
pueblo
Por eso votamos SI y convocamos a votar SI
¡¡¡Que de aquí al 27 de marzo las casas, calles y plazas de nuestro país se vistan de rosado!!!
¡¡¡Que llevemos nuestro mensaje a cada persona vecina, amiga, o conocida en todos los puntos
del país!!!
¡¡¡Forjemos todas y todos una nueva victoria democrática de nuestro pueblo!!!