«Ha sido un desafío diseñar y configurar estas pequeñas microestructuras para hacer lo que queríamos», explica el investigador Ethan Tseng, de la Universidad de Princeton.
Subraya que «para esta tarea específica de capturar imágenes RGB de gran campo de visión es un desafío, pues hay millones de estas pequeñas microestructuras y no está claro cómo diseñarlas de manera óptima».
Para automatizar las pruebas de las configuraciones de nanoantenas y optimizar aún más la calidad de las imágenes captadas, los autores del estudio crearon un simulador computacional especial. Pero el proceso requiere «grandes cantidades de memoria y tiempo».
La metasuperficie está hecha con el nitruro de silicio, un material similar al vidrio compatible con los métodos de fabricación de semiconductores utilizados para los chips de ordenador.
Ahora los investigadores tienen previsto llevar a cabo más estudios para mejorar las capacidades computacionales de la cámara: en particular, quieren optimizar la calidad de imágenes y agregar la herramienta de detección de objetos. También buscan convertir superficies enteras en cámaras de ultra-alta resolución compuestas por nano cámaras.
«Ya no necesitarás tener tres cámaras en la parte trasera de tu smartphone. Toda la parte trasera se convertirá en una sola cámara gigantesca», explica el principal autor del estudio, Felix Heide.