«Washington financia, alienta y tolera acciones terroristas desde su territorio, donde personas y grupos reciben apoyo de congresistas y otros funcionarios a fin de promover marchas ilegales, sabotajes y otros actos hostiles contra la isla antillana», afirmaron los diputados de Cuba.
El pronunciamiento reafirmó la voluntad del gobierno cubano de «defenderse ante las agresiones, en ejercicio de la soberanía y la ley». También condenó el bloqueo económico, comercial y financiero. Lo consideró «acto de genocidio y violación flagrante y sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano y de las normas internacionales».
Los diputados aseguraron que Estados Unidos reforzó el cerco anticubano en tiempos de pandemia, que, además, utilizó como aliada para intentar derrocar a la Revolución cubana.
En el comunicado expresaron, además, gratitud a la solidaridad internacional y de emigrados cubanos en diversas latitudes del planeta.
En las conclusiones reafirmaron «el compromiso de perfeccionar el modelo de democracia socialista mediante el ejercicio del poder del pueblo y para el pueblo».
Prensa Latina