Sostienen los parlamentarios que “la calificación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo constituye uno de los últimos zarpazos de la administración Trump para intensificar aún más su guerra económica contra Cuba y cerrar el cerco genocida con que intentan estrangular a nuestro pueblo”.
Más adelante recuerdan que su país “ha mantenido un desempeño ejemplar en el combate contra el terrorismo, rechazándolo en todas sus formas y manifestaciones, incluso alertando a las autoridades de EEUU cuando ha conocido de acciones organizadas en su propio territorio”.
Finalmente denuncian “ante los legisladores del mundo esta nueva agresión. La administración Trump, sus halcones y la mafia cubano-americana han fracasado. La Patria de Martí y de Fidel, libre, soberana, independiente, antimperialista y socialista no será jamás vencida”.
Fuente: diario Trabajadores