Tal como en su exposición El espacio integrado, Pascale volvió a invitar a la cantante, instrumentista y compositora Sylvia Meyer, que está por estos días en Uruguay, para componer una banda sonora Entre las cuerdas. Tal como en su exposición El espacio integrado, Pascale volvió a invitar a la cantante, instrumentista y compositora Sylvia Meyer, que está por estos días en Uruguay, para componer una banda sonora Entre las cuerdas.
Matemáticas entre las cuerdas
Esta instalación no es el primer proyecto creativo que Pascale expone en el MNAV. En 2008 presentó Irreversibilidad, que fue curada por la entonces directora del museo, la artista Jacqueline Lacasa. Pero en Leibniz saltando a la cuerda, detalla su curador, plantea un trabajo distinto con el espacio, que está "en consonancia con una suerte de ruptura" en la prolífica producción de Pascale, y "que podemos datar a partir de Viento (2017), en el Museo Gurvich, y El espacio integrado (2020), en el Museo Blanes".
Este nuevo proyecto tiene, sin embargo, una constante en el lenguaje del artista: el interés por las matemáticas y su proyección a la creación. Sus ideas matemáticas se materializan con gruesas cuerdas "que configuran catenarias que cuestionan el espacio expositivo al punto de transformarlo totalmente, de manera radical".
"El dibujo tiene nueve módulos todos iguales. Cada módulo -ya definido- en el techo entra en la tridimensionalidad y tiene once cuerdas cada uno. Cada cuerda cae vertical hacia el piso luciendo una de las funciones más bellas de las matemáticas. La catenaria. Una curva que adopta un material flexible, dócil, pero de densidad uniforme sujeto por sus dos extremos y sometida únicamente a la fuerza de la gravedad".
Tal como en su exposición El espacio integrado, Pascale volvió a invitar a la cantante, instrumentista y compositora Syvia Meyer, que está por estos días en Uruguay, para componer una banda sonora que tiene una fluida conexón con la instalación. Dice el artista: "Será un recorrido de cuerpos no opácidos, sino transparentes, sin filos, con formas que dependen de la naturaleza que pese a su complejidad matemática, tienen una formalización cálida al tiempo que sofisticada, ejecutada con simples cuerdas, respetando el lugar. Será un desfile de esos cuerpos en el espacio, que el espectador observará y descubrirá sentidos impensados".