La nueva sala tiene un área polifuncional compuesto por un entrepiso frontal y una planta baja. El entrepiso, informaron las autoridades comunales, puede utilizarse como escenario elevado, y el potencial de la planta baja está enriquecido por la amplia visibilidad hacia la explanada que da a la calle Buenos Aires. El piso superior, que también forma parte del espacio y se podrá utilizar para las diferentes propuestas, estará primordialmente dedicada para los ensayos de la Orquesta Filarmónica de Montevideo.
En el evento inaugural, la directora del Departamento de Cultura, María Inés Obaldía, destacó la importancia de la recuperación de una sala "que nos llena de orgullo, nos carga de responsabilidad y nos potencia a la hora de pensar como administrar este viejo lugar en un nuevo tiempo". También informó que la sala será dirigida por la Dirección de Cultura, y que su agenda se conformará por actividades puntuales, no por temporadas ni ciclos extensos, como presentaciones de libros o pequeñas puestas teatrales.
La intendenta Carolina Cosse llamó a buscar a Idea Vilariño para "que este lugar se habite y nos impongamos la obligación de abrirlo, de habitarlo, de invitar para que genere curiosidad y acerque las almas a la poesía, a la rebeldía y al futuro". Además informó que se trata de un centro cultural con actividades de la Intendencia o propuestas por la sociedad, para lo que será posible enviar ideas o proyectos a través de las redes sociales de la comuna.
Semanas antes de esta inauguración, la sala Idea Vilariño recibió dos actividades a modo de prueba. Primero fue con del espectáculo El viaje hacia Morosoli, de la Ovidio Títeres Band, que estuvo durante las recientes vacaciones de julio, y luego fue la presentación de la novela póstuma de Graciela Mántaras, Amores prohibidos.