Aunque han superado algunos de los puntos difíciles de las negociaciones, todavía tienen divergencias sobre los puntos más complejos desde el comienzo: la pesca, la competencia justa y la gobernanza. La diferencia es que el tiempo apremia pues en menos de 80 días se acaba el periodo de transición que pactaron las partes para negociar la salida de Reino Unido de la Unión Europea.
Por qué negocian y cuáles son los puntos más difíciles
Aunque el Brexit se concretó en enero y en esa fecha Reino Unido se separó de la Unión Europea, todavía están negociando en qué se deben comprometer para que el comercio entre la zona europea y el país siga siendo sin aranceles, un punto tentador para ambas partes teniendo en cuenta que entre los dos hay un comercio de más de un billón de euros.
Pero por más beneficiosa que sea esa ventaja económica, hay posiciones que han sido difíciles de negociar hasta ahora. Desde el comienzo, Reino Unido ha expresado que no quiere aceptar algunas reglas que impone la UE sobre la protección social de los empleadores o sobre el medio ambiente, y que es Bruselas la que debería adaptarse a los estándares de Londres.