De acuerdo a lo señalado por el jerarca de gobierno, los primeros elementos de una investigación primaria permitieron apreciar que se detectaron omisiones en los controles en el lugar de los hechos.
«Aquí se falló en cuidar a quienes nos cuidan», reiteró el ministro de Defensa, Javier García.
La disposición de una investigación administrativa dentro de la fuerza es necesaria, indicó, para analizar eventuales irregularidades y fallas en todo el procedimiento de seguridad que se tendría que haber llevado adelante y que no se realizó.
En esta ocasión informó, además, que se dispuso la baja del capitán de Navío Marcos Saralegui, quien ocupaba el cargo de comandante de la Infantería de la Marina.
Mañana jueves asumiría el nuevo comandante, una responsabilidad asignada al capitán de Navío Rodolfo García.
En la ocasión, el secretario de Estado, tuvo palabras de elogio para el trabajo desplegado por la Policía y Fiscalía por la rápida resolución del aberrante triple homicidio.
«Estos tres marineros tomaron la guardia a las ocho de la noche y fueron encontrados sin vida a las ocho de la mañana. En el transcurso de las horas no hubo una recorrida para constatar si todo estaba bien. No solo eso, sino que tampoco hubo comunicaciones radiales, ni en las primeras horas y tampoco después. La investigación correspondiente concluye que había un desconocimiento de los procedimientos por parte de los marinos que estaban en el Cerro», dijo García.
En este sentido, García aportó datos de los hechos previos al momento de los homicidios:
«Según la pericia forense, fueron entre las diez de la noche y las dos de la mañana. Quiere decir que entre las dos y las ocho (momento donde se descubrió a los militares) se tuvo absoluto desconocimiento. Nos preocupa y nos lleva a tomar decisiones».
Al fundamentar el relevo del comandante anterior señaló: «Se delega el mando, pero nunca la responsabilidad” (…) «Es nuestra responsabilidad que estas cosas no puedan pasar. Por lo tanto, es nuestra obligación cuidar a quienes nos cuidan», afirmó.