El resultado del plebiscito fue un rotundo NO (57,2%), opción que rechazaba la nueva constitución y que dejó ver el amplio rechazo de la sociedad uruguaya al régimen cívico-militar. Se considera al plebiscito de 1980 como el puntapié inicial para el retorno de la democracia en 1985.
Este domingo, Salinas fue consultado sobre su voto en aquella instancia. El ministro respondió: “Para ser honesto, porque no tengo nada que ocultar en tal sentido, voté SÍ”.
En cuanto a los motivos que determinaron su voto, Salinas aludió a su juventud y poca experiencia. Dijo además que no estaba “ni disconforme ni conforme” con la dictadura. “Mi padre me decía: “No te metas en líos”. Y no nos metíamos. Si es así, es así. ¿Para qué te voy a decir otra cosa, voy a ir a la cómoda?”, agregó.
Ley de Caducidad
El ministro afirmó además que votó amarillo en el referéndum sobre la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, en 1989. En ese caso, el voto amarillo, que triunfó con 57% sobre el voto verde (43%), afirmó la continuidad de la ley. El voto verde por su parte buscaba derogar la norma y permitir que se esclarecieran y juzgaran los crímenes de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura por parte del régimen.