El jefe del Gobierno francés precisó que se trata de tres impuestos que debían entrar en vigor el 1 de enero de 2019: la subida del impuesto sobre el carbono aplicado a la gasolina, el fuel y el diésel; la convergencia de la fiscalidad del diésel con la de la gasolina; y la armonización de los impuestos sobre el gasóleo para los propietarios de vehículos no viarios con las tasas que pagan los particulares.
Según Philippe, las tarifas de electricidad y gas, que debían incrementarse a partir de 2019, tampoco aumentarán durante el próximo invierno (hemisferio norte).
Las protestas de los chalecos amarillos en Francia –llamados así porque los activistas visten prendas de alta visibilidad en carretera– comenzaron el 17 de noviembre como manifestaciones contra el alza en el precio de los combustibles, pero rápidamente se extendieron a otros temas como los nuevos impuestos y la disminución del poder de compra.
Según el Gobierno francés, desde su inicio las protestas han dejado cuatro muertos y varios centenares de heridos. (Sputnik)