“Le consulté al oncólogo, para ver que alternativas hay y que tratamiento hacían con las personas obesas como yo. Y me dijo: Tengo tres casos que no las pudimos ni siquiera operar. O sea, no hay alternativas”.
La única posibilidad sería un equipo capaz de soportar pesos superiores a los 100 kilos, los que deberían ser importados.
En su caso se trata de prevenir que “me vuelvan a venir”, las células cancerígenas.
Pero esa espera y la falta de alternativas le ha generado problemas de diverso tipo que la llevaron a tratase con psicólogos y psiquiatras por lo que en este momento se encuentra en tratamiento, lo que a su vez le genera más dificultades.
A juicio de Posadas “todas las puertas se cierran” para los obesos. “Desde el 23 de setiembre hasta ahora es todo golpear puertas que no se abren, para ver si consigo algo y no se consigue nada”, explicó. Y agregó: “Hay muchos obesos en el Uruguay. No puede ser que no haya ningún equipo para las personas obesas”.
“Yo estoy luchando porque necesito hacerme un tratamiento, pero hay otra gente que necesita. Esta situación demuestra la discriminación hacia los obesos. Como se ve en otras formas. Por ejemplo, si uno va a comprar ropa por lo general no la encuentra. No hay talles para gordos, por ejemplo”, agregó.
Relató que tras su operación le aconsejaron bajar 30 kilos en 15 días. “Fue lo primero que me dijeron. Hice la dieta. Hasta ahora no lo logre bajar y como estoy medicada por el tratamiento psiquiátrico la dieta se me complica”.
Por lo tanto, para su tratamiento no hay alternativa. “Dicen que esa la radioterapia que se debe hacer”, precisó.