Por su parte, el portavoz de las milicias de Lugansk, Iván Filiponenko, aseguró que entre los civiles que fueron usados por las tropas ucranianas como un escudo humano pueden haber sobrevivientes.
«No se trata de sepulturas, de hecho son cuerpos fusilados, y de acuerdo con la información de nuestras unidades, hay sobrevivientes», dijo el representante de Lugansk en una rueda de prensa.
El jefe del Comité de Investigación de Rusia, Alexandr Bastrikin, dio instrucciones para establecer las circunstancias de la masacre de civiles en el territorio de la República Popular de Lugansk,.
El funcionario también ordenó reunir y registrar pruebas, así como detectar a todos los involucrados en el crimen, para llevarlos ante los tribunales.
Pidieron asistencia
Donetsk y Lugansk, territorios que se independizaron de Ucrania en mayo de 2014, pidieron asistencia militar a Moscú para frenar los bombardeos de Kiev que, según ambas repúblicas, se intensificaron desde mediados de febrero.
El 24 de febrero, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció una «operación militar especial» en el territorio de Ucrania y el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los ataques militares no van dirigidos contra ciudades ucranianas ni ponen en peligro a la población civil, sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.
Tras el inicio de la operación militar, Ucrania rompió las relaciones diplomáticas con Rusia, impuso la ley marcial en todo el territorio nacional, además del toque de queda en algunas ciudades, y decretó la movilización general.
Numerosos países condenaron en términos enérgicos la intervención de Rusia en Ucrania y activaron varias baterías de sanciones individuales y sectoriales.
(Vía Sputnik)