"Una vez sorteada la frontera, los organismos de seguridad de Uruguay volvieron a complicar aún más las cosas ya que después de haber controlado a todos los vehículos y pasajeros de una forma más que exhaustiva, la caravana de micros rumbo al Estadio Centenario fue detenida en dos oportunidades para realizar nuevas requisas sin ningún tipo de sentido o justificativo", agregó Argentinos Juniors.
"El proceso de migraciones en el regreso hacia Argentina fue un poco más breve que en el tramo de ida, principalmente porque se dispusieron 5 ventanillas para atender a los pasajeros. Aquí es cuando nos preguntamos por qué no sucedió lo mismo cuando nuestra gente estaba intentando ingresar a Uruguay, con tiempo de sobra y muchísima paciencia frente a todas las trabas que las autoridades estaban imponiendo", subrayó el comunicado que terminó cuestionando la labor del cónsul argentino en Montevideo, Marcelo Irigoyen, "que no atendió ninguno de los reiterados llamados y mensajes solicitando ayuda para que los hinchas de Argentinos no tuvieran que sufrir el inverosímil castigo de estar hasta 8 horas varados, cuando lo único que todos estaban buscando era algo muy simple: disfrutar de un espectáculo deportivo".