Dicho estudio, dado a conocer por Telemundo, advierte que “esta situación se viene originando desde antes de la pandemia por covid-19 y como variante que la reimpulsara, el reinicio de actividades luego de dicho virus; esas acciones se experimentan casi en su totalidad desde las alas radicales de las parcialidades (Barras Bravas) identificadas con las instituciones de amplia convocatoria y algunos otros casos concretos”.
Para Peña Hernández en los últimos tiempos se percibe un incremento de la inseguridad, de la mano de “la progresiva pérdida de control de la seguridad de los clubes y un avance y conquista por parte de esos grupos del control de las tribunas referentes”.
Posibles causas
Sobre las posibles causas de este fenómeno maneja la posibilidad de la salida de la cárcel de referentes de las barras, que algunas personas dejaron de integrar la “lista negra” que determina quiénes no pueden entrar a los espectáculos deportivos, un “recambio generacional” entre los líderes de estas agrupaciones. Agrega que se vive a raíz de todo esto una “disputa por el poder de mando esos sectores”.
Una de las hipótesis manejada es la de una lucha de poder por el mando de las barras lo que también puede explicar el incremento de la violencia.
La comisión de seguridad de la AUF señala que las medidas que se tomaron a partir de febrero de 2017, como la creación de una lista negra, la obligación de comprar entradas con cédula o la formación de personal de seguridad privado para cuidar el normal transcurrir de los partidos, “se han ido flexibilizando de manera permisiva y poco coercitiva”.
“Es indudable que estamos ante una situación critica desde el punto de vista de seguridad deportiva y social que se hace imprescindible tomar medidas de inmediato”, subraya más adelante.