Sin embargo, el conjunto carioca logró quebrar la defensa sólida del paulista: Jefferson Savarino picó a toda velocidad por izquierda y metió un centro que el arquero Rafael consiguió cortar, pero en el rebote el argentino Thiago Almada la empujó de cabeza para abrir el marcador a los 15'.
Lo que tenía planeado Luis Zubeldía para este partido en el primer tiempo no funcionó, porque incluso antes del entretiempo metió mano en el equipo: puso a Luciano por William Gomes para ver si sus delanteros se metían en partido.
Pero aunque a fuerza de empuje se adelantó en la cancha, Botafogo no pareció incomodarse e incluso siguio siendo una amenaza de contragolpe, sobre todo por el lado de Almada.
Y aunque sin merecerlo, el paulista tuvo la chance del empate en los descuentos de la primera parte gracias a un penal cobrado a instancias del VAR: sin embargo, Lucas Moura la calzó muy abajo y la mandó por arriba del travesaño.
Lo empató cerca del final
En el complemento cambió la tónica del juego: en parte empujado por sus hinchas y en parte por estar despidiéndose del sueño de la Libertadores ante más de 60 mil hinchas en su Morumbí, San Pablo salió en busca del gol del empate. Mientras que del otro lado Botafogo dejó de arriesgar y eligió cuidar la ventaja que lo está metiendo en semifinales.
El paulista tuvo dos chances claras de gol en esta segunda parte: dos remates fuertes de Wellington Rato por izquierda y de Lucas Moura por derecha, pero ambos encontraron al arquero John Victor firme bajo los tres palos.
Pero San Pablo empujando y el segundo tiempo se jugó alrededor del área de Botafogo. El argentino Jonathan Calleri falló un gol increíble abajo del arco, pero a tres minutos del final se convirtió en héroe: metió un imponente cabezazo tras un centro de André Silva que puso el 1-1 que lleva la serie a la definición por penales.
En los penales, John detuvo el disparo de Rodrigo Nestor y Matheus Martins marcó el suyo para dar el billete al equipo carioca.