Finalmente se resolvió que haya un cuarto intermedio hasta el viernes a la hora 14 en la sede de la AUF para que los clubes puedan hacer algún aporte especial.
Llamó la atención la posición de Peñarol, que en principio integró junto a Nacional una comisión por la que acordó cobrar 8.200.000 dólares anuales, pero después votó en contra. Los aurinegros entienden que, si bien duplican los ingresos respecto al contrato anterior, están lejos del 42% que reclamaban los grandes (ronda el 31%) y que otros clubes cuatriplican lo que percibían.
Contratos sin firmar
Por otra parte, siguen sin firmarse los contratos de producción audiovisual y streaming entre la AUF y Tenfield, y tampoco llegaron a un acuerdo los cables de Montevideo con la empresa DirecTV, por lo que la final de la Supercopa Uruguaya entre Nacional y Peñarol genera gran incertidumbre.
Por un lado, lo único seguro en cuanto a la transmisión del clásico es que podrá verse por DirecTV y los cables del interior. El resto sigue negociando y se espera que haya acuerdo antes del partido previsto para el domingo a las 20 horas en el Estadio Centenario.
Además, el contrato de producción todavía no llegó a Tenfield y el de adjudicación de streaming tiene cláusulas que la empresa aún no acepta firmar. Por lo tanto, no hay certezas sobre las opciones de streaming ni sobre qué empresa producirá la final de la Supercopa Uruguaya, que pondrá en marcha la era del nuevo contrato de televisión.