Un “fracaso” en el Mundial
“El fútbol es hermoso y te da momentos inolvidables, pero cuando pega, qué duro puede llegar a ser”, comenzó el mensaje. El jugador señaló que fueron “unos días muy jodidos” para el plantel, ya que “la cabeza y el día a día te recuerdan en cada momento lo que pasó”.
El capitán remarcó que el plantel “trabajó, se mentalizó, se propuso y sin dudas lo intentamos: primero competir y luego conseguir el objetivo que ponga a Uruguay dónde merece estar”. Agregó que estos objetivos no se lograron alcanzar y “somos conscientes de eso”.
Pese al resultado, Giménez destacó que “me llena el corazón”, volver sabiendo que cada uno de los futbolistas “dejó el alma por esta camiseta, hayan jugado o no”. “Cuando terminó el último partido le vi la cara a cada uno de ellos y pude ver el dolor que sentían”.
“Muchas gracias a todos, de corazón, por los que se trasladaron, por los que confiaron y por los que nos alentaron siempre”, aseguró. A la vez, pidió disculpas por la eliminación y reconoció el malestar de la gente y pidió que los hinchas “no duden que su bronca y dolor también son nuestros”.
Su llegada al Mundial en medio de una lesión
José Maria Giménez apuntó que cuatro semanas previas a comenzar el Mundial, tenía el tobillo muy inflamado pero destacó que “gracias al trabajo de los profesionales que me acompañaron, pude llegar apto y en condiciones de competir desde el primer partido”.
Pese a esto, afirmó que no jugó estos partidos fue por “no estar preparado” y valoró que “los compañeros que les tocó jugar, a todos, lo intentaron hacer de la mejor manera posible, porque sé que también jugaron con el corazón”.
“Ni el ego ni la ambición me ciegan. Desde el lugar que me toque estar, como cada uno de mis compañeros, intentamos dar el máximo desde un aliento, desde un ‘Vamos Arriba’ o desde una palabra que pueda transmitir algo”.