La lógica de la superioridad de categoría definida a través de la divisional en que juega cada equipo no vale; tampoco las respectivas campañas a lo largo del año, Defensor clasificando a la Sudamericana y Progreso quedando en el pesado limbo de la B reservándose los sábados de tarde para 2023.
El modelo de juego de Marcelo Méndez se va asentando en un equipo que logró resolver una experiencia institucional única en 50 años, como fue volver a la A después de una sufrida temporada en la B, y no sólo ha tenido la secuencia virtuosa de ir mostrando el asentamiento de jóvenes, sino que logró estar en la disputa de los últimos torneos, del Clausura en Primera y de esta Copa Uruguay en la que entró en la fase 3 venciendo a Racing 1-0, en octavos de final derrotó a River Plate 2-0 y en cuartos de final a Liverpool 3-0.
Progreso, con Carlos Canobbio como director técnico, juega con sueños y adhesión. No pudo resolver la compleja competencia de la B, pero sí, con mucha fortaleza, cada una de las etapas de la primera Copa Uruguay. Progreso empezó eliminando a Danubio por penales después de haber empatado 2-2, después goleó de visitante a Rentistas 3-0 y en cuartos de final eliminó a Torque al vencerlo 2-1.