"Mientras estaban reunidos adentro los jugadores con la barra brava, los que estaban afuera sacaron un revólver y tiraron tres tiros al aire", afirmó Farías de manera tajante, añadiendo que la advertencia de los violentos hacia el plantel fue explícita: "Esos tiros van para las patas de ustedes si no ganan".
Farías subrayó que el clima que se respira actualmente en la institución es de coacción absoluta. "Está bajo amenaza el plantel de Nacional. Está jugando al fútbol bajo amenaza de que algo va a pasar", sentenció, remarcando que posee la información plenamente confirmada y respaldada por fuentes de total fidelidad.
Silencio institucional y temor a las represalias
La nota de prensa también pone el foco sobre la inacción judicial e institucional. Según el comunicador, el Club Nacional de Football tomó la decisión de no radicar la denuncia policial correspondiente para evitar la exposición de los trabajadores del club que atestiguaron la escena.
El principal escollo radica en el temor a las represalias de la propia barra brava. Al no haber una denuncia penal formal, la Policía se encuentra de manos atadas para actuar de oficio, dado que los testigos clave —como el portero del recinto— se niegan a declarar por miedo a ser amedrentados en el futuro.
El trasfondo: Limpieza en el plantel para julio
Finalmente, Farías vinculó este clima de tensión con las recientes declaraciones públicas del directivo Perchman (referido en la editorial), señalando que el club ya se encuentra negociando la salida de varios futbolistas de cara al próximo período de pases. "Van a tratar de sacarse medio plantel de encima ahora en el mes de julio (...) Ya no los quieren más", concluyó el periodista.