Ocurrió el viernes durante el partido que Juventud de Las Piedras y Peñarol igualaron 0 a 0 en el Estadio Centenario por la 12ª fecha del Torneo Clausura. La jugada que provocó el llanto de Jaime ocurrió a los 31 minutos del primer tiempo, cuando Ignacio Alegre, de Peñarol, y Kevin Rolón, de Juventud, fueron a disputar con mucha vehemencia un balón y el jugador del conjunto pedrense quedó tendido en el campo. El árbitro Andrés Matonte entendió que no había habido una infracción en esa acción y permitió que el juego continuara.
El llanto de Leonel Jaime
El Carbonero se apropió de la pelota y se alistaba para tejer un ataque prometedor. Sin embargo, Jaime, con el esférico en sus pies, optó por sacar la pelota a un costado para que Rolón, quien seguía caído, pudiera ser atendido.
La respuesta del público aurinegro no fue satisfactoria: enseguida se escucharon silbidos e insultos para su jugador. Pero la cosa no quedó allí, ya que el delantero Javier Cabrera se acercó a Jaime y le cuestionó que hubiese interrumpido el juego. Frente a eso, el juvenil de 20 años, quien fue cedido por River a Peñarol, comenzó a llorar en pleno campo.
Peñarol ganó solo uno de sus últimos cinco partidos, el equipo no ofrece buenas prestaciones y el entrenador, Diego Aguirre, convive con cuestionamientos constantes porlo que los ánimos están caldeados.