Al profundizar sobre los contratos y las decisiones adoptadas por el anterior Poder Ejecutivo, la exministra aseveró que en la extensión de la concesión en el puerto de Montevideo, donde aseguró que existieron sobornos, y también en la negociación con Cardama por la compra de patrulleras navales.
"Se roba para uno mismo o se roba para la corona, como decía (Horacio) Verbitsky cuando estudió los casos argentinos. Yo creo que en el Partido Nacional, hubo mucho robo para la corona, y eso se vio también en la campaña electoral. Es imposible que una lista como la 40 tenga la propaganda que tuvo. Por favor, si Cardama no está metido ahí adentro, ¿dónde está? Yo digo que hubo guita solventando la 40, solventando a Javier García”.
Y dijo que Lacalle estaba al tanto de la situación: "Pero que sabía, sabía. Sabía que en su gobierno había coimas, obviamente. ¿Cómo no lo va a saber?"
Críticas al herrerismo y al gobierno de Lacalle Herrera
En otro pasaje del intercambio, se le planteó la comparación con la presidencia de Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995), recordando las causas judiciales y los procesamientos registrados en aquel período. Muñoz sostuvo que el gobierno de Lacalle padre no alcanzó los niveles de corrupción que le atribuye al de su hijo, argumentando que ella no mide este fenómeno únicamente por la cantidad de procesados en la órbita judicial, sino por la existencia de negociados turbios como el que adjudica al caso Cardama.
Más adelante, al ser consultada sobre cuál de las dos gestiones familiares consideraba mejor en términos generales, descartó quedarse con cualquiera de ellas . En ese sentido, resumió su postura política rechazando de plano volver a tener gobiernos del herrerismo, aunque matizó sus dichos aclarando que dentro del Partido Nacional existen dirigentes honestos y comprometidos con el progreso del país que no pertenecen a ese sector.
Del mismo modo, equiparó estos episodios con la polémica en torno a la expedición del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset —recordando el apartamiento de dos subsecretarios y la pérdida de documentación—, descartando que se tratara de meros errores administrativos. "Eso no fueron errores. Esos fueron errores que tienen algo detrás. No me voy a dedicar a la investigación periodística ni a la justicia, ya estoy felizmente jubilada".