Como una tercera parte, aparece la Mutual, la cuál defiende a los jugadores y se encuentra reclamando hace meses, un aumento del salario para los jugadores de la Segunda División (los cuales hoy cobran el salario mínimo), y la aprobación del Manual de Competencia.
Pero el gremio no escapa de tener posturas contrapuestas en su interior, y quedó demostrado el día en que se decretó el paro, cuando mucho de los futbolistas manifestaron “no sentirse representados”.
Este jueves en Carve Deportiva, el zaguero y uno de los capitanes de Cerro, Pablo Lacoste, sostuvo que “no se ve una salida” a este conflicto y aseguró que “las modificaciones del estatuto son muy importantes para el crecimiento del fútbol y del futbolista”. “Si te digo que el trasfondo de todo esto no son los derechos de televisión, sería un ingenuo”, aseguró.
¿Soluciones?
Todas las partes de este conflicto parecen estar cerradas a “aflojar” en su postura, lo que hace más difícil aún la posibilidad de llegar a una solución. Si bien existen reuniones constantes, las mismas son muy tensas y no se llega a un resultado concreto.
La Unión de Clubes emitió un comunicado en el cuál exigen, para negociar, que se levante el paro decretado por la Mutual con el fin de retomar la actividad deportiva el 21 de setiembre. Se comprometen a seguir negociando “de buena fe” y tener una respuesta sobre el estatuto del jugador en un plazo máximo de 45 días. Además, solicitan que las reuniones de aquí en más “sean exclusivas entre las dos partes involucradas, excluyendo al presidente de la AUF”.
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En cuanto a la postura de las SAD, en un comunicado firmado por todos los integrantes (exceptuando Tacuarembó, Cerrito y Sud América), elevaron una carta con cuatro puntos, los cuáles parecería que podrían llegar a ser evaluados como positivos por parte de la Mutual. En cuanto a la solicitud de levantar el paro, y el compromiso a seguir negociando, mantienen una postura idéntica a la Unión de Clubes. Pero entre otros planteos, aparece la aceptación de un salario mínimo de los clubes de la B, equivalente al 62.5% del mínimo de los de Primera División (en un principio el gremio reclamaba que sea del 75%), además de exigirle a la AUF que “garantice a los clubes de Segunda División Profesional que se les brindará asistencia financiera” para que cubran los gastos.