En este contexto, la Unión declaró que "como resultado del debate de hoy, ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA".
Según la UEFA, el modelo propuesto no tiene cabida en el fútbol mundial, pues "el futuro del fútbol no puede verse dictado por las expectativas de aquellos cuyo principal deber es maximizar la rentabilidad financiera".
"Tampoco pueden los intereses de las federaciones nacionales, las ligas, los clubes, los jugadores y los aficionados quedar subordinados a la rentabilidad de los inversores. El fútbol no puede hipotecar su futuro en aras del beneficio económico", agregó.
La propuesta de la FIFA que desató la polémica
En las horas previas al duro comunicado, la UEFA acusó a la FIFA de utilizar el fútbol para enriquecerse a sí misma y a personas interesadas después de la publicación de una carta del presidente de la organización, Gianni Infantino, en la que pide a las federaciones nacionales apoyar antes del 19 de septiembre la creación de una nueva estructura comercial a cambio de subvenciones adicionales.
De acuerdo con la propuesta impulsada por Infantino, a partir de 2027 cada una de las 211 asociaciones nacionales podría recibir hasta 40 millones de dólares por ciclo cuatrienal a través de los programas FIFA Forward y FIFA Fast-Forward, mientras que en un periodo de 12 años los desembolsos podrían alcanzar unos 86 millones de dólares, según informaron medios especializados.
La iniciativa ha sido criticada no solo por la UEFA, sino también por la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). Mientras tanto, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) se pronunció mostrando "preocupación" por el proceder de la FIFA en esta iniciativa.
Paralelamente, diversos medios internacionales han señalado que varias federaciones europeas prevén convocar una reunión de emergencia para definir su postura ante el plan de la FIFA, sin descartar la posibilidad de un boicot al Mundial.
(Sputnik)