Pero nunca la pelota llegaba limpia al área de Fénix ante la defensa de una línea de cinco que puso Pallas comandada por un Barboza líder en esa zona y que tenía buen juego cuando salía en ataque con Amado.
Fénix tuvo sólo una jugada en ataque, en una pelota que a los 36 minutos deriva a Ignacio Pereira que va al fondo y que tapa bien saliendo Dawson.
Mientras Peñarol tuvo tres chances de gol cuando a los 27 minutos Rivero le ganó a las manos del arquero Requena y el cabezazo se fue alto, una de las pocas jugadas bien conbinadas por derecha a a los 35 minutos que termina con el tiro de Kevin Méndez cruzado que se va lamiendo el parante derecho del arquero, el gol que le anulan bien a los 36 minutos a Milesi por una posición adelantada en la jugada previa y una pelota frontal en en el segundo minuto adicionado, en el que Rivero la peina y Bentancourt la controla, gira y patea alto.
Para el complemento Larriera saca a Rivero que tenía amarilla y coloca a Laquintana para jugar por derecha y tira a Kevin Méndez al medio, pero el mediocampo de Fénix no dejaba armar, enseguida presionaba y a Peñarol le faltaba precisión, por lo que a los 60 minutos entró Gargano por Méndez, pero necesitaba armar de más atrás por lo que entraron el ecuatoriano Billy Arce y Lucas Viatri.
Pero Fénix seguía muy aferrado a su plan y eso se traduce en varios contragolpes con tiros de afuera del área y Peñarol a excepción de una jugada que comenzó en Gargano pasando largo para Laquintana que le puso el centro a Viatri que tiró y tapó Requena no hubo mucho.
Peñarol lejos de la intensidad que puso en el primer tiempo era empuje y ganas.
Cuando se iba el partido llegó la jugada del penal y el triunfo para Fénix.
Fue de lo peor que se le vio a Peñarol fuera de los primeros veinticinco minutos del encuentro.
Para colmo el aurinegro no aprovechó la chance que le dieron Nacional, Liverpool y Boston River.