En la segunda parte del encuentro, el partido continuó con la misma dinámica, los brasilero sabedores de la ventaja se encargaron de mantener la ventaja y traspasarle la desesperación a Boca Juniors. Esa búsqueda tuvo su premio, cuando a los 75 minutos, los argentinos cuidaron la pelota, la jugaron de un lado para otro del terreno de juego, y cuando le llegó a Advíncula, remató con mucha potencia desde afuera del área, para colocar la pelota contra el palo derecho del arco defendido por Fabio.
Ya en el alargue, con el partido igualado, John Kennedy recibió la pelota en la puerta del área, y remató con vehemencia para volver a inflar las redes y poner, una vez más, en ventaja a los brasileros. La primera parte del tiempo extra, terminó con ambos clubes con diez jugadores, John Kennedy fue expulsado en Fluminense, mientras que Fabra vio la roja por una agresión a un rival.
El cierre del partido fue con Boca yendo de manera desesperada a buscar el empate, pero la firmeza defensiva y las malas resoluciones sobre el cierre, hicieron que el marcador no se moviera y de esta manera, Fluminense gritara campeón por primera vez en toda su historia, con un Germán Cano que fue el goleador del torneo, y de los mejores jugadores de la competencia.