En el tercer período se vio lo mejor del conjunto de Ruben Magnano, que siguió defendiendo y reboteando, pero además mejoró la puntería y repartió el goleo entre Bruno Fitipaldo y Luciano Parodi para abrir una renta máxima de 18 e irse luego 57-40 al último período.
Si bien Puerto Rico nunca tiró la toalla y redujo la diferencia de la mano de Alfonso Plummer, Uruguay supo contener las reacciones y asegurar una victoria que era fundamental, dado que perder significaba prácticamente despedirse de la pelea por la clasificación.
Granger fue el goleador uruguayo con 25 tantos, seguido por Fitipaldo con 18. Plummer aportó 20 y Justin Reyes 15 por la visita, que en el tramo final redujo una diferencia que puede ser clave si las dos selecciones terminan empatadas. En ese caso, el criterio de desempate no será el saldo de goles global, sino el de los cruces directos.
La Celeste debe terminar entre los tres mejores de su grupo o, en el peor de los casos, ocupar la cuarta plaza y tener mejor registro que el cuarto de la otra serie, algo que por los triunfos, los rivales y el saldo de goles, parece difícil.
Uruguay volverá a jugar el 11 y 14 de noviembre, cuando visite a México y Puerto Rico, y en la última ventana de partidos será local ante Estados Unidos el 23 de febrero y contra México el 26.
El equipo de Rubén Magnano tendrá que ganar sus dos juegos en Montevideo y sumar alguno de visitante para ir al Mundial. De lo contrario es poco factible que termine en zona de clasificación. De hecho, hoy por saldo de goles no lo está.