En el marco de la violencia que viven algunos socios del club, Do Reis recordó la situación con Gabriel Vergara, quien debió bajar su candidatura a la presidencia del club por las “amenazas recibidas”.
“Estamos viviendo peor que en la dictadura. Hay gente que no quiere ir al Tróccoli por miedo a represalias por parte de los propios hinchas. La interna de la facciones de la barra del club es un polvorín y en cualquier momento puede generar problemas”.
Pese a sus discrepancias con la directiva actual, Do Reis sostuvo que no quiere imponer un golpe de estado sino que la actual directiva cumpla su mandato pero que “tenga alguien que controle y le digan lo que se puede hacer y lo que no”.
“No quiero que mi club desaparezca. Muchos hinchas de Cerro se ríen de Rampla Juniors pero nosotros no estamos muy lejos de terminar igual que ellos”, manifestó.
Los socios sin información
Durante la entrevista, Do Reis sostuvo que los socios del club no pueden acceder a los estatutos del club porque “la directiva nunca hace asamblea, la única que hace es a fin de año para presentar memoria y balance que es obligatoria. El club está cerrado para los socios”.
Además, aseguró que los socios del club “no tenemos ningún tipo de información sobre las deudas ni lo que sucede, porque no existen recibos. Cuando se lo planteamos al presidente nos respondió que él pagaba con algo más importante que la plata, la palabra”.
Elecciones en el horizonte
En diciembre de este año, Cerro tendrá elecciones. De esto es que surge el principal reclamo de los socios, quienes aseguraron a Tarde de Fútbol que la sede se encuentra “cerrada” y que la computadora del lugar “estuvo rota casi tres meses y los socios no podíamos pagar”.
Do Reis recordó que “hace un par de elecciones fue una de las más tristes de la historia de Cerro porque había 500 personas habilitadas para votar, fueron 80 y el presidente salió electo por 45 votos”.