Los dos mejores equipos de la liguilla de todos contra todos fueron Uruguay y Chile, que se enfrentaron por el cupo en París 2024.
James Mc Cubbin apoyó el primer try a 1’30’’ del cierre del primer período y Diego Ardao el segundo en la última jugada, aprovechando una tarjeta amarilla que dejó a los trasandinos con seis jugadores. Guillermo Lijtenstein concretó la conversión del primer try, por lo que el primer tiempo terminó 12-0.
Descontó Chile a 5’50’’ del epílogo con un try (sin conversión) que dejó el tanteador 12-5, pero una nueva tarjeta amarilla complicó las aspiraciones de Los Cóndores, que lucharon y vendieron cara su derrota, pero no pudieron empatar el partido y los celestes terminaron celebrando.
Los Teros 7 llegaban tras un año histórico en el que había salido decimotercero en el Mundial de Ciudad del Cabo y había participado por primera vez en el Circuito Mundial de Seven.
Será la primera participación uruguaya en un deporte colectivo en Juegos Olímpicos desde Londres 2012, cuando clasificó el fútbol masculino. Este histórico logro confirma lo muy bueno que se venía realizando.