Minutos después, en la puerta del Estadio, uno de los jefes de la “Barra 12”, Rafael Di Zeo, se cruzó duramente con la policía, la cuál respondió con gases lacrimógenos, los cuales afectaron a todos los parciales argentinos que estaban entrando a la tribuna.
Hay que recordad que se estima que a Brasil viajaron unos 130.000 hinchas de Boca Juniors, pero sólo se les permitió el acceso a 20.000 de ellos, el resto se reúnen en el Sambódromo de Río de Janeiro, dónde estaba previsto la colocación de una pantalla gigante, pero, pese a las gestiones por parte de AFA, las autoridades locales se negaron a colocarla.
Muchos hinchas que fueron a Río, mostraron su preocupación por lo que pueda suceder al término del partido con las barras de ambos clubes, independientemente del resultado que tenga la final. La policía y autoridades, más que nunca, están al pendiente de esto y buscarán que los problemas no vuelvan a repetirse en la salida de los clubes.