La semana pasada, y a un mes de su retiro de la selección uruguaya, Suárez hizo pública su dura visión sobre el clima que se vive en el Complejo Celeste desde la llegada del entrenador argentino y como ello, a su modo de ver, afecta a los jugadores: “Entristece ver al Complejo Celeste así”, dijo, y atribuyó esa nueva situación a la dirección de Bielsa, a quien le reclamó “más empatía” con los jugadores. Además, afirmó que hay futbolistas que actualmente “sufren” al ir a jugar con Uruguay.
“Siempre hemos arreglado charlando (las cosas) desde que está Marcelo (Bielsa). Y esta va a ser otra vez más que se van a arreglar de la misma forma”, apuntó en rueda de prensa en el Aeropuerto de Carrasco.
Además, consideró que Suárez no tiene “por qué pedir permiso” para hacer este tipo de comentarios. “Como es Luis, no tiene por qué pedir permiso a nadie y menos a nosotros. Él es la persona que siempre nos representó en todo. No tiene por qué pedir permiso. Es una persona que vive el fútbol con una pasión tremenda. Él es Luis, ídolo de todo el Uruguay, y puede hacer lo que quiera”, apuntó.
Ahora, dijo Valverde, el foco está adelante: en mejorar como equipo y a nivel interno. “A nivel futbolístico, queremos seguir creciendo y mejorando, y cambiar la imagen de la anterior fecha FIFA, cuando no conseguimos los puntos que queríamos. Como grupo, el compañerismo siempre es bueno, todos los compañeros son buenas personas y eso va a ser todo más fácil”, afirmó.
“Es muy difícil perder la alegría cuando venís a Uruguay, uno viene representando a la selección, un sueño por el que soñó desde chiquito. Yo vengo feliz porque traigo a mis hijos, que vayan al Centenario, que vean a su padre con la camiseta de la selección”, concluyó Valverde.