Cambio el sistema por un 4-1-4-1 y le quitó revoluciones al rival. Marcó a "cara de perro", le cerró los caminos al local y cuando tuvo su oportunidad la aprovechó.
No fue nada fácil la victoria y menos al perder a su goleador y mejor jugador cuando tan solo corrían 11 minutos de juego. Maxi Gómez sufrió una lesión de rodilla y rápidamente tuvo que entrar en el partido Maxi Silvera. Con todo el condimento que eso conlleva, pero Silvera no falló, porque fue una de las figuras del tricolor. Fue a todas, perturbó a a los defensores de Peñarol y cuando pudo jugar, jugó, redondeando un muy buen clásico.
Un tacazo para la historia
A los 24 minutos tras un córner de Martirena pasado al segundo palo, Luciano Boggio la puso de cabeza en el área chica, y el tico, Francisco Calvo controló y con un brillante recuso técnico, sin dudar, metió un tacazo y mandó la pelota al fondo dela red.
En el segundo tiempo, Nacional se dedicó a defender la ventaja. Peñarol tenía la pelota pero no lastimaba. Y en cuando logró superar a la férrea defensa tricolor se encontró con el panameño Luis Mejía.
Nacional tenía una bala y la uso. Se llevó los tres puntos, se puso en carrera en el Clausura y dio un golpe en la mesa y estuvo a la altura de su historia. El gran ganador: Daniel Carreño. El entrenador logró una reacción anímica del equipo, fue al estadio de Peñarol y ganó un partido histórico.
"Los clásicos son emocionales"
Luego de salir rápidamente del CDS y en la Ciudad Deportiva de Los Céspedes Daniel Carreño atendió a la prensa: "Los clásicos son emocionales. Pasan muchas cosas. Nosotros no estábamos en condiciones de ir a buscar el clásico, de ganarlo a fútbol. Nos está faltando el fútbol. Es la gran tarea que tengo por delante. Cuando fueron a buscarme a mi casa, hubo una posibilidad de empezar a trabajar mañana, de dejar pasar los partidos de Progreso y el clásico. Ni loco iba a aceptar eso. Era una linda oportunidad que tenía y no quería desaprovecharla. Pero habíamos hablado como objetivo lograr el cero en nuestro arco y ganar los seis puntos. Era auspicioso pensar eso, pero trabajamos para eso y lo pudimos lograr. A partir de mañana lunes, empieza una nueva historia. Si no ganábamos, era una historia complicada. Nos pasó lo que nos pasó, ganar los seis puntos y cero goles en nuestro arco, y se nos abrió un poco el Clausura. Ahora no tenemos mucho margen para flaquear, así que vamos a seguir trabajando en la parte táctica, seguir cuidando nuestro arco, y la obligación de hacer jugar mejor a este equipo. Porque lo marca la historia de este club. Este club tiene que ganar todos los partidos, jugar bien y darle oportunidad a los jugadores de la casa".