ver más

Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de {}. Si ya formas parte de la comunidad, .

{# Opciones de Suscripción #} {# DESCOMENTAR AL IMPLEMENTAR: #} {# {% for n, m in this.getPaywallPlans('thinkindot', 'plans') %} {% if (m.tab == "all" or m.tab == "mensual") %} #}

{{m.shortDescription}}

{{m.title}} {{m.price}} mensual
{# {% endif %} {% endfor %} #} {# estos links no sé como se llenarian #}

Manini vs. Salle: la pelea menos esperada sacude el tablero político

Manini y Salle, líderes de fuerzas que llegaron al Parlamento con el discurso contra “la casta”, terminaron cruzándose.

Hay peleas políticas que se anuncian con bombos y platillos y otras que aparecen de costado, casi sin avisar. La que protagonizan Guido Manini Ríos y Gustavo Salle pertenece a la segunda categoría. Dos dirigentes que construyeron buena parte de su discurso denunciando los vicios de la política tradicional (casta)terminaron intercambiando acusaciones a raíz de la negociación por cargos diplomáticos.

El detonante fue la discusión por las embajadas y, particularmente, la posibilidad de que Cabildo Abierto acceda a dos representaciones diplomáticas. La eventual distribución de cargos también generó inquietud en el Partido Colorado, donde existe preocupación por perder alguna de las embajadas que esperaba ocupar. En otras palabras: el viejo asunto de quién se queda con qué volvió a meterse en el centro de la escena.

Y allí apareció Salle

El líder de Identidad Soberana cuestionó a Manini por su posición y le recordó uno de los argumentos que durante años fueron bandera de Cabildo Abierto: la denuncia contra la política tradicional y sus mecanismos de reparto.

La respuesta del excomandante no tuvo precisamente diplomacia. “De tanto denunciar a la casta, usted está recurriendo a sus peores prácticas”, le espetó Salle a Manini. Y fue más lejos: lo acusó de repetir una mentira insinuada por el ministro de Trabajo, Juan Castillo, y sostuvo que eso lo dejaba “a la altura de un felpudo”.

La frase revela algo más interesante que el insulto de ocasión: la disputa por los cargos está empezando a modificar las fronteras entre quienes se presentaron como outsiders del sistema político.

Cabildo Abierto llegó a 2019 como una fuerza disruptiva, con un discurso fuertemente crítico de los partidos tradicionales. Cinco años después, su peso electoral cayó de manera drástica y el partido quedó reducido a una representación parlamentaria mucho menor. En ese nuevo escenario, Manini necesita preservar capacidad de negociación. Salle, que consiguió irrumpir en Diputados con Identidad Soberana en 2024, busca ocupar ahora parte de ese espacio de protesta que antes monopolizaba Cabildo.

No es casual que el cruce ocurra precisamente alrededor de la Rendición de Cuentas y de la negociación parlamentaria. En julio, el Frente Amplio ya había anunciado que negociaría con Cabildo e Identidad Soberana para conseguir los votos necesarios en Diputados.

Manini sostiene que Cabildo vota según sus convicciones y no como parte de un intercambio de favores. Salle parece dispuesto a vigilar cada movimiento de su antiguo competidor por el voto antisistema.

En el medio están las embajadas

Pero más allá de las declaraciones, la discusión tiene una dimensión muy concreta: quién ocupa los cargos que el Poder Ejecutivo debe negociar para conseguir apoyos parlamentarios. Juan Castillo ya había cuestionado públicamente la situación con una frase que encendió la polémica: “Conseguir dos votos ahora te va costando embajadas”.

La polémica, por ahora, se juega a los gritos por X entre Manini y Salle.

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo