Además del jugador de 30 años y su padre, también se acusa al expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell y al entonces vicepresidente primero Josep María Bartomeu, quienes habrían autorizado dicha transacción.
De ser declarado culpable, Neymar podría enfrentar una pena de dos años de cárcel. Mientras que Rosell podría enfrentar una de cinco años. Además, ambos deberán pagar una multa de 10 millones de euros, al igual que el padre del futbolista. Dis, por su parte, exige una pena de cinco años de cárcel y una multa de 159 millones de euros para Neymar y su padre, así como su inhabilitación, el primero como jugador y el segundo como representante.
Mientras que la Fiscalía pide una pena de tres años de cárcel por estafa contra del representante del Santos FC y una multa de 8,44 millones de euros para el FC Barcelona. Se espera que la primera audiencia donde declare Neymar se lleve a cabo el 21 de octubre y que el juicio termine el 31 del mismo mes. Aunque de manera oficial Neymar no se ha pronunciado sobre el juicio, en 2017 apeló el proceso ante el Tribunal Superior de Justicia de España, pero perdió.
(Vía Sputnik)