Los documentos muestran un contrato de 17 millones de dólares de Tenfield, sin embargo, Alejandro Domínguez rechazó esta oferta e hizo un trato con la compañía paraguaya Ciffart, la cual ofreció 9.380.000, casi 8 millones de dólares menos.
"El modelo de negocio era simple: los jefes de las asociaciones siempre cedían a las mismas empresas los derechos de televisión y marketing y recibían sobornos a cambio. Las maquinaciones mafiosas que han estado ocurriendo durante décadas han estado en marcha desde mayo de 2015, cuando agentes del FBI irrumpieron en un hotel de lujo frente al entonces Congreso de la FIFA en Zúrich, arrestaron a funcionarios y las investigaciones de corrupción del Departamento de Justicia de EE. UU. llegó a ser conocido", detalló el canal de televisión alemán.