Los dos mejores equipos brasileños de la actualidad aprietan muchísimo desde hace semanas. El Flamengo, vigente campeón de la Copa Libertadores, es el que tiene más avanzadas las negociaciones. Ve al volante uruguayo como una opción ideal para substituir a Joao Gomes que fue vendido en enero al Wolverhampton por 18.7 millones de euros.
Por su parte, el Palmeiras, que es el gran rival actual del rubronegro carioca, está rastreando el mercado buscando un mediocentro que ocupe el espacio dejado por Danilo, que desde enero juega en el Nottingham Forest. La 'torcida' albiverde exige fichajes para que el técnico portugués Abel Ferreira pueda continuar su etapa dorada, en la que ha ganado, en otros títulos, dos Libertadores (2020 y 2021) y el último Brasileirao.
Otros clubes del gigante sudamericano, como es el caso del Internacional de Porto Alegre, también han llamado a la puerta del mediocentro.
Ir a Brasil supone aplazar el desembarque a Europa, como mínimo, una temporada, y, en condiciones normales, aumentar el valor de su cotización como mínimo un 100%, hasta los 12 millones de euros, que es el montante desembolsado por el Chelsea por otro mediocentro que estuvo en el Sudamericano Sub-20, Andrey Santos, que también estaba en la agenda blaugrana.
Sin embargo, si cierra la puerta al fútbol brasileño, gana muchísimos enteros la opción de recalar en el Barça a través del filial, que es la vía que eligió otro uruguayo que ahora mismo es una de las 'vascas sagradas' de Xavi Hernández: Ronald Araújo.
La secretaría técnica blaugrana considera que Fabricio Díaz es un mediocentro con perfil Barça con calidad individual, físico y concepción de juego para convertirse en un futbolista de nivel top en Europa. El principal reto es hacerlo encajar en el Fair Play Financiero que impone Javier Tebas a todo el fútbol profesional del club.