En la última chance del primer tiempo, Aníbal Hernández se ocupó de aumentar la cuenta para el conjunto local. Jonathan Baeza envió en largo para Royón, que se la bajó a Hernández y este la mandó a guardar ante la salida en falso de Silveira.
Si bien terminaba siendo amplia la distancia de dos goles con relación a lo visto en la primera parte, el merengue era superior a su rival y el trámite se veía reflejado en el resultado.
La primera situación del complemento la tuvo La Luz. Un contragolpe conducido por Royón, culminó con la definición de Machado, que pegó en Emiliano García y la pelota se fue al tiro de esquina. Posteriormente, tras la ejecución, nuevamente intentó Machado y el golero Silveira tapó de gran manera.
Pero en el minuto 56 comenzaría a reacción de los dirigidos por Sergio Blanc. Gonzalo Camargo levantó un centro al primer palo, donde Santiago Carrera desvió mal la pelota que tomó Juan Acosta, probando con un buscapié que rebotó en el propio zaguero y el balón fue a parar al fondo de la red.
Luego de descontar, el bohemio comenzó a tener el dominio del juego y generaba peligro constante por el sector izquierdo del ataque, donde se ubicaba Albarracín, que había ingresado para disputar la segunda mitad.
Cuando transcurrían 78 minutos de juego, tras una desatención de la defensa merengue, el recientemente ingresado, Facundo Milán, quedó mano a mano con el arquero y empató el partido para Wanderers.
En la última jugada del partico, Nicolás Albarracín cerró la merecida remontada a favor de Wanderers con un gran zapatazo desde afuera del área.
Una victoria fundamental para los dirigidos por Sergio Blanco, porque el equipo nunca se rindió, fue al frente y logró tres puntos de oro para seguir en la pelea.