“Tengo contactos con ex presidentes de las confederaciones sudamericanas y están asombradas sobre cómo un club que era muy respetado a nivel de Conmebol hoy ha perdido su prestigio”, continuó. Pero esto también tuvo incidencia en el plano nacional, lugar en el que Peñarol “está peleado con todo el mundo”.
Welker reafirmó que el equipo aurinegro necesita un cambio en la conducción y que “ahí me tendrán trabajando y ayudando para que esto se de”.
La postura por los derechos de televisión
En el proceso de renovación de los derechos de televisión del fútbol uruguayo, Peñarol se alineó en contra de la licitación y se mostró afín a la empresa Tenfield. Para Welker, esto llevó a que dejaran al club en una “situación ridícula” y “vergonzosa”.
“Esta postura daría para analizar los estatutos y ver si no amerita una sanción decir que es hincha de la empresa y de que está dispuesto a firmar un contrato por 25 millones de dólares, dejando de lado la posibilidad de conseguir 67 millones de dólares. Es muy sorprendente”, aseguró.