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"Me largué a llorar sin parar": la emoción de Elena Zaffaroni tras 41 años de espera por justicia

Elena Zaffaroni relató en Legítima Mañana cómo recibió la noticia del procesamiento de tres militares por la desaparición forzada de Eduardo González.

El procesamiento con prisión de tres militares retirados por la desaparición forzada del militante del Partido Comunista Revolucionario (PCR) Eduardo González significó para Elena Zaffaroni mucho más que una resolución judicial. Fue un momento cargado de emoción, memoria y reconocimiento a una lucha que lleva más de cuatro décadas.

Zaffaroni, quien fue detenida junto a su esposo el 13 de diciembre de 1974 y que desde entonces se convirtió en una de las referentes de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, relató en el programa Legítima Defensa de Caras y Caretas cómo recibió una noticia que durante años pareció inalcanzable.

“Fue súper emocionante”, confesó. La primera comunicación llegó inesperadamente a través de un periodista. “Me preguntó por el procesamiento y yo le dije que no sabía de qué me estaba hablando. Llamé al fiscal Ricardo Perciballe y me dijo: ‘Acabo de notificar, por eso todavía nadie sabe’”.

Una noticia impactante

La reacción fue inmediata. “Mientras hablaba con el doctor Perciballe me largué a llorar sin parar”, recordó. A su alrededor estaban su hijo mayor —el hijo que esperaba cuando fue detenida— y sus nietos. “Mi nieto me decía: ‘Si es bueno, ¿por qué llorás? ¿Estás triste o contenta?’ Y mi otra nieta decía: ‘Está emocionada’. Y creo que era eso”.

La emoción, explicó, no se limitaba a una sentencia. También estaban presentes las personas que ya no pudieron verla. “No está mi suegra Amalia, tan divina, que bregó tanto por esto”, dijo conmovida. Para Zaffaroni, el fallo es el resultado de un trabajo colectivo que logró “derribar mil barreras de impunidad”.

“Estos 41 años no fueron estáticos”, sostuvo. “Los compañeros siguieron denunciando en pequeños lugares, incluso cuando la Ley de Caducidad bloqueaba todo. Cada vez aparecía una barrera nueva y parecía más alta”.

Aportes imprescindibles

La histórica militante destacó el aporte de investigadores, fiscales, abogados, organizaciones de derechos humanos y de quienes declararon durante años para reconstruir los hechos. Mencionó especialmente el trabajo del fiscal Ricardo Perciballe y recordó a la fallecida fiscal Mirtha Guianze, a quien definió como “una leona luchando por esto cuando todo iba en contra”.

“Este es un inmenso paso y al mismo tiempo un pequeño paso frente a todo lo que falta”, afirmó. También destacó el papel de las movilizaciones y del apoyo social. “Las marchas nos sostienen éticamente, moralmente y emocionalmente para continuar”.

Sin embargo, aclaró que la sentencia no cierra la herida. “En nuestro caso, la Justicia no trae la verdad total. No trae dónde están los desaparecidos. Los militares no reconocieron ni aceptaron lo que hicieron”, señaló.

Para Zaffaroni, el valor del fallo radica en que las mentiras construidas durante décadas comenzaron a derrumbarse gracias a los testimonios de las víctimas y sobrevivientes. “Fue un trabajo de hormiga. Ellos hicieron todo para mantener oculto lo que pasó, pero nosotros elaboramos una estrategia social que nos permitió poner nombres, caras y hechos, desmontando cada una de sus mentiras”.

Porque, para Elena Zaffaroni, la sentencia conocida no representa un punto final, sino una nueva etapa en la búsqueda de verdad y justicia para Eduardo González y para todos los desaparecidos de la dictadura.

Embed - #71 Legítima Mañana | El peso del pasado: Militares procesados y memoria viva

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