Fernández Mendieta fue detenido en su casa, en la ruta 5, y trasladado al Regimiento de Caballería 2 de Durazno, por orden de Morinelli, quien ejercía como enlace de Inteligencia. Horas después de su detención, el 24 de mayo, Fernández Mendieta murió a causa de la tortura ejercida por los entonces alférez Blanco, Ballestrino y Mieres. Tenía 26 años.
La versión oficial planteó que la víctima había muerto al intentar fugarse, por caer varias veces de la escalera que daba al sótano donde fue torturado. La autopsia realizada por el jefe de servicio de sanidad de la unidad militar, Julio César Rossi, informó que el joven había fallecido a causa de un infarto de miocardio.
El médico de familia de la víctima pudo hacer una observación externa del cuerpo, que le permitió constatar lesiones por torturas en el cráneo, el tórax y los cuatro miembros, además de quemaduras de cigarrillo, publicó el matutino.