Sobre el conversatorio de este martes, Zaffaroni señaló que el objetivo es "hacer visibles las tremendas desapariciones del hoy, que no se dan como política de Estado, como las de épocas de dictadura, pero sí con las mismas aristas de neglicencia por parte del Estado". En este sentido, valoró compartir el espacio de intercambio con el colectivo ¿Dónde están nuestras gurisas? y con la periodista Natalia Uval, junto a quienés construirán el relato.
Agregó que las negligencias que ha enfrentado el colectivo de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos refieren a "las dificultades para denunciar estos casos, para el acceso a la información, para darle visbilidad a la temática, así como para comprender el drama de un crímen que también sucede en el marco del narcotráfico y la trata, donde las familias y amigos de las víctimas experimentan un estado de desesperacion que nosotros bien conocemos".
Impunidad de ayer y de hoy
María Delia Cúneo, integrante de ¿Dónde están nuestras gurisas?, manifestó la gratificación del colectivo por el reconocimiento a su lucha y el acercamiento que propició Madres y Familiares para "unir las luchas". "Hay algo que nos une, a quienes integramos estos colectivos, que es el hecho mismo de la desaparición, el hecho de buscar justicia, más allá de que los contextos son diferentes".
Cúneo remarcó que la desaparición, como delito en sí, permanece en el tiempo hasta que la persona sea encontrada, algo que en el caso de los crímenes de dictadura se tiene más claro que en las desapariciones actuales, en plena democracia. "Nos pareció importante unificar estas dos luchas, las impunidades de ayer y de hoy, que permanecen y habilitan nuevas desapariciones y actos de violencia".
Añadió que otro motivo que "hermana" a ambos colectivos, tiene que ver con el hecho de "denunciar un Estado que, más allá de los gobiernos de turno, no ha dado respuestas a estas búsquedas, ni a las desapariciones bajo el terrorismo de Estado ni a las de gurisas jóvenes en el marco de las redes de explotación y consumo".