Los autores no analizaron ellos mismos un grupo de pacientes sino que hicieron lo que se conoce como “revisión de la literatura”, un repaso por las publicaciones sobre el tema, a fin de sacar nuevas conclusiones. Husmearon 6.202 artículos, de los cuales se quedaron con 27.
De ahí se extrajo la evaluación neurológica de 2.103 pacientes y 506 personas que funcionaron como “grupo control”, o sea, que no habían contraído Covid. La edad media de los pacientes fue 56 años. En el grupo control, 50 años.
En la «revisión», en este trabajo le dieron una vuelta de tuerca más: sumaron, a partir de pautas metodológicas protocolizadas, un meta análisis. Es decir, en lugar de quedarse en el mero repaso de las publicaciones, pusieron en marcha una investigación científica basada en el cúmulo enorme de datos provenientes de la “literatura” seleccionada.
Salud mental y covid-19
La solidez metodológica quizás ayude a contrarrestar cierta tendencia a la subestimación de los problemas relacionados con la mente y la cognición. Desde la fatiga que conduce a la dispersión o la lentitud en las funciones ejecutivas hasta los problemas de memoria, son afecciones más difíciles de visibilizar que, por ejemplo, una neumonía.
El trabajo, publicado en febrero en la revista Alzheimer’s & Dementia-The journal of the Alzheimer’s Association con el título “Changes in cognitive functioning after Covid-19: A systematic review and meta-analysis” (Cambios en el funcionamiento cognitivo después del Covid-19: una revisión sistemática y meta-análisis), nació de un intercambio con el equipo dedicado a trastornos neurológicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), grupo encabezado por el investigador argentino Ricardo Allegri, que hizo las veces de “puente” con Fleni, institución donde lidera el área de Neurología Cognitiva.