El segundo aditivo dice: «Toda organización actuando en garantía de libertad y democracia tendrá el voto secreto como herramienta única en toda instancia de elección de autoridades, de aprobación de estatutos, reglamentos y lineamientos de acción».
Estos artículos pasarán a estudio de la comisión de Constitución y códigos de la Cámara de Representantes. «Fuimos por el voto secreto y lamentablemente no se alcanzaron los consensos», dijo el diputado cabildante Álvaro Perrone
La falta de tiempo para tratar el proyecto fue un punto reiterado por legisladores del Frente Amplio. El diputado Gabriel Otero mencionó expresamente que tienen una “visión muy crítica de esta forma de hacer, que hace que los tiempos políticos no sean los adecuados”. En ese sentido, afirmó que esa carencia perjudicó el trato que merecían los informes que recibieron en la comisión, que “han sido bastante negativos”.
Desde el FA se planteó como principal argumento que actualmente 90% de los sindicatos poseen personería jurídica, por lo que el título del proyecto de ley “es un decorado”, dijo Otero. A modo de complemento, el diputado Felipe Carballo dijo que es “una forma solapada de legalizar las listas antisindicales, porque no va a existir reserva de la información personal sino que va a ser de conocimiento público”. Por otro lado, aludió a que las organizaciones que ya tienen personería jurídica “ahora se tienen que ir a registrar igual al Ministerio de Trabajo. Y si no actualizan la información de sus dirigentes, no se les descuenta más la cuota ni se les da más información para la negociación directiva”. En resumen, señaló que “todos los sindicatos se van a ver perjudicados, pero fundamentalmente los que son más débiles”.