Además de su activa militancia política incursionó en la escritura. Fue premiada en 1942 por el Ministerio de Instrucción Pública y llevó su compromiso político a la poesía. Allí volcó su compromiso político y social con la realidad que la rodeaba. Así lo demuestran: “El primer disparo” del libro “Tiempo de lobos” (1971). Describe allí la muerte de Arbelio Ramírez un profesor asesinado de un disparo tras escuchar el discurso del Che Guevara, el 17 de agosto de 1961 en la Universidad de la República. Sus libros fueron “Se levanta el sol” (1942), “La tarde prodigiosa” (1952), “Mayo de ceniza” (1956), “Canto a la tierra perdida” (1959), “Réquiem para Miguel” (1963), Poemas sin fecha (1967), “El libro de los adioses” (1968), “Poemas del miedo” (1971), “Tiempo de lobos” (1971), “Heredarás la tierra” (1981), “La fábrica de la locura” (1984).
Su obra poética fue presentada en el exterior por Pablo Neruda; César Tiempo y Alfonso Reyes. «Se levanta el sol» recibió el Primer Premio del Ministerio de Instrucción Pública.
Alba Roballo murió en 1996 y, como homenaje, una de las más importantes Salas de Comisión del Edificio Artigas, anexo al Palacio Legislativo, lleva su nombre.
Durante el homenaje la bancada del Partido Nacional estuvo ausente salvo cinco diputados, entre ellos Graciela Bianchi que se destacó por no aplaudir.