El gobierno enfatiza que estos ajustes no tienen la intención de aumentar la carga tributaria sobre los contribuyentes ya alcanzados por las modificaciones, sino más bien de concentrar la recaudación en el territorio nacional. Este enfoque pretende garantizar que los ingresos fiscales se generen en Uruguay, fortaleciendo el sistema tributario frente a la competencia internacional.
Dentro de este contexto, el gobierno también pone el foco en "mejorar la eficiencia" de la Dirección General Impositiva (DGI), con el objetivo de aumentar la recaudación fiscal. Para ello, se prevé implementar un modelo de gestión que reconoce las múltiples causas del incumplimiento tributario, que van desde el desconocimiento y las dificultades financieras hasta el fraude deliberado. Este modelo incluirá acciones específicas que procuren cambios de conducta en los contribuyentes, promoviendo así una mayor compliance fiscal y fortaleciendo la cultura tributaria.
El proyecto de presupuesto nacional marca un paso significativo en la transformación del sistema tributario uruguayo, orientado a captar ingresos de manera más eficiente y adaptada a las dinámicas del contexto internacional. La implementación de estas medidas será clave para el futuro fiscal del país y su capacidad de sostener un esquema de ingresos que soporte adecuadamente el desarrollo económico y social.