En otro mercado de referencia, Oceanía, el precio de exportación bajó 4% respecto a agosto con un valor de 2.331 US$/ton y se situó 35% por debajo del valor de un año atrás.
Otro precio que importa analizar es el de Europa, que también bajó, concretamente 4% respecto al mes anterior y cayó 36% respecto al año anterior situándose en 2.406 US$/ton.
Más allá de los datos puntuales de exportaciones, resulta importante hacer un seguimiento del sector, fundamentalmente por la relevancia del sector lechero en la producción y el empleo, así como en la canasta exportadora interesa ver los importantes impactos de la cadena láctea y la relevancia histórica que tiene para nuestro país y nuestra economía.
Uruguay es el segundo exportador mundial de lácteos en términos relativos a su producción, siendo que el mismo compite y tiene importantes exigencias del mercado internacional, por que se requiere una permanente mejora para el mantenimiento o la superación de la competitividad. Uruguay tiene ventas de relevancia en el mercado interno y en las exportaciones, lo que le permite relativa fortaleza y diversificación en términos de ventas. Pero es una realidad que compite en mercados altamente exigentes y cada vez más difíciles, con barreras de todo tipo. De todas formas se ha logrado un posicionamiento de relevancia, lo que cuando vemos estas bajas en una situación de complejidades en destinos y con fuertes afectaciones de competitividad vía tipo de cambio no son menores. Además, tengamos en cuenta que la lechería también es un rubro fuertemente afectado por la sequía y por la realidad climática.
La existencia de seguimiento por parte de un Instituto como el INALE, no es un tema menor ya que se constituye como una institución con una mirada estratégica del sector que aporta en la participación, la construcción de políticas y la generación de instrumentos de relevancia.
El INALE es una institucionalidad reciente, pero que se ha generado un lugar de relevancia en el sector, siendo de referencia para la cadena láctea. De esta forma es una realidad que es resultado de un sector maduro siendo una institucionalidad para la interacción de los diferentes actores. La definición de su creación se da como un proceso durante el año 2005 cuando se instala la “Mesa Sectorial Consultiva del Sector Lácteo”, en la que participaron importantes actores de toda la cadena láctea. En este ámbito se acordó la necesidad de redefinir una nueva institucionalidad en tanto a la normativa como a los espacios de actuación y de esta forma se avanza en la Ley de la Lechería después aprobada Ley 18.242 de 2007 y el INALE.