Podemos destacar algunos aspectos a mirar de la realidad económica global. Las perspectivas de crecimiento de la economía global son bajas, sin una claridad del rumbo necesario para revertir la tendencia.
Pero a la vez, esto se da con dos aspectos relevantes. Por un lado, las propias proyecciones tienen elevados niveles de incertidumbre, a pesar de los avances tecnológicos y la disponibilidad de datos y el potencial de su uso. Y por otro lado, el mundo mantiene dificultades así como los principales motores que explican el crecimiento mundial. Entre estos hablamos de la propia China, la Unión Europea y los EEUU que ha tenido mejoras en los últimos datos. Tenemos proyecciones débiles en valores, con muchas incógnitas y donde los principales elementos siguen en dificultades.
¿Las medidas de política económica han generado más dificultades que soluciones?
La necesidad de implementar medidas para reactivar la economía luego de su paralización provocada por la pandemia del Covid, llevaron a políticas para incentivar la demanda que desembocaron en altos niveles de inflación. Pero en los hechos existen otras tendencias que también jugaron. En los últimos tiempos hemos vivido las mayores subas de tasas de interés, que llevaron a dificultades enormes en lo que hace al crecimiento de los niveles de endeudamiento a nivel global. Siendo que, además, es esperable que se mantenga la tendencia a mantener altas las tasas de interés, el problema del endeudamiento se mantiene.
Pero a su vez, esto trae aparejado, como ya lo dejaron en evidencia las turbulencias financieras que se dieron en el mes de marzo pasado, los terribles riesgos que determinan a nivel de los mercados financieros.
En sus recientes publicaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) marca que existen tres grandes dificultades que enfrenta la economía mundial y al respecto menciona los altos niveles de inflación, el bajo crecimiento y las debilidades a nivel de los mercados financieros.
Por otra parte, el Banco Mundial en el último informe Perspectivas económicas mundiales pronostica que se producirá la tasa de crecimiento más baja en tres décadas en 2023 y ante esto menciona: ”Frente a la caída del crecimiento y la posibilidad de una recesión, la respuesta macroeconómica tradicional consiste en políticas fiscales de expansión monetaria pero que existe una crisis de deuda que limita las posibilidades de desarrollo, en particular en las economías más débiles". La pregunta es, sin margen fiscal y con perspectivas de tasas que limitan todo tipo de inversión por dónde seguimos. Cuál es el rol y el pensamiento diferencial desde organismos multilaterales.
Finalmente, cómo se sale y cuál es la lista de ganadores y perdedores. Más considerando una agenda de crecimiento que tiene centro en el cambio climático y en achicar diferencias. Se evidencian dificultades, fracasos e incertidumbres que deben poner en cuestionamiento los modelos económicos actuales, pero que ante todo desafían a la economía, sus análisis y recomendaciones de modelos de política, mucho más allá de las consideraciones políticas e ideológicas de turno.