La política jaquea al perfil exportador actual
Uruguay desde siempre ha sido un importante exportador de productos agrícolas entre los cuales en los últimos tiempos se pude destacar muy especialmente la carne bovina, la soja, la lana y los productos lácteos, entre otros.
Uruguay ha construido una imagen con productos de calidad, con la mejora del nivel de diversificación, la disposición de algún agregado de valor en términos de algunas mejoras genéticas, algunas cadenas con cierto nivel de elaboración, y aspectos tecnológicos como la trazabilidad bovina, algunas certificaciones, buenos niveles de contralor y regulación, apoyo a instrumentos de promocion. Ya se ha destacado este espacio la importancia de los bienes públicos en términos del modelo agroexportador, que han sido aspectos fundamentales de la construcción de la marca país.
Uruguay ha experimentado un crecimiento importante en la exportación de pasta de celulosa y papel en los últimos tiempos, gracias la las relativamente importantes inversiones en el sector
Otro rubro importante es el de los servicios, que ha venido creciendo en el campo de las exportaciones. Si bien los productos agrícolas y la celulosa han tenido un porcentaje principal, los servicios se han ganado lugar, entre los que podemos destacar el turismo, los servicios financieros y las tecnologías de la información.
Estos rubros son estratégicos por la demanda de mano de obra, con fuertes encadenamientos y los importantes requerimientos de capacitación. El turismo, sobre todo entre la pandemia y la realidad cambiaria de los últimos tiempos, viene muy golpeado.
Otros rubros que debemos mencionar son las energías. El país logró una importante diversificación de su matriz energética, alcanzando niveles muy importantes de producción y exportación de energías renovables a los países vecinos.
No podemos dejar de mencionar las Industrias manufactureras, especialmente las dedicadas a productos químicos, plásticos y metal.
Un instrumento que no se puede dejar de citar son las zonas francas, que brindan incentivos fiscales y aduaneros a las empresas extranjeras que deseen operar desde este territorio para reexportar productos a terceros países.
En el 2018 un informe de la OPP sobre inserción externa destacaba que Uruguay había experimentado un cambio en su perfil exportador en los últimos 15 anos. Con los mismos datos de exportaciones que se obtienen del sistema de Aduanas y sistematizados a través de Uruguay XXI se mostraba el crecimiento y diversificación de ese perfil exportador, con un predominio del sector agroindustrial, con avances sustanciales en la incorporación de innovación, tecnología y recursos humanos calificados en la producción de los bienes agropecuarios exportados.
Además, se destacaba que el importante crecimiento de los bienes agroindustriales dio oportunidad de desarrollo a industrias conexas, como la de sustancias químicas para el agro (fertilizantes) y los aceites vegetales, entre otras. Al mismo tiempo se había alcanzado las exportaciones de otras industrias como ser los productos farmacéuticos, concentrados de bebidas, productos plásticos, aceites, vehículos y autopartes.
Parece importante subrayar el contenido de este informe de 2018 como referencia para mostrar que, más allá de los vaivenes de los mercados internacionales, el modelo agroexportador requiere de la construcción de políticas y estrategias del país, en asociación con los privados que van mucho más allá.
Pero que a la vez necesitan de una coyuntura macroeconómica y de incentivos que apoyen al modelo, sin dejar de manejar la importancia de generar una retroalimentación hacia otros sectores de la economía y que los beneficios derivados de la actividad repercutan en forma significativa en las posibilidades de generar más y mejores políticas sociales y de empleo.
Otra caída continua de los valores exportados
Los niveles de exportaciones siguen en caída, en un contexto afectado por variables como la sequía y los vaivenes de la realidad mundial.
Uruguay viene con una política monetaria que ha afectado la competitividad de todos los sectores exportadores. Los datos de exportaciones que se dan a conocer mes a mes lo vienen demostrando.
Entre los principales rubros, 8 de 10 bajaron y también los hicieron los principales destinos. El de mayor caída fue la soja seguido de la madera. En el siguiente cuadro se presentan las principales cambios.
En lo que refiere a destinos, mejoraron las exportaciones de bienes a Brasil mientras que las exportaciones hacia China y Argentina vienen en caída.
Brasil fue el principal destino: US$ 163 millones exportados (21% del total). El 20% del total exportado a al vecino país norteño fueron productos lácteos, cuyas exportaciones se incrementaron en 53%.
En segundo lugar se ubicó China y tercero Estados Unidos. El gigante asiático representó 11% del total exportado; estas ventas alcanzaron a US$ 87 millones, 57% menos que en julio de 2022.
Importa analizar las exportaciones de soja, que en julio de 2022 fueron de US$ 57 millones. Sin embargo, en igual mes de 2023 no se registraron ventas de este producto hacia el mercado chino. También disminuyeron las ventas al exterior de carne bovina: 35% interanual, al exportarse US$ 63 millones solamente.
Estados Unidos, por su parte, se ubicó en tercer lugar, con una participación de 8% en el total en julio, siendo el monto exportando levente superior a igual mes del 2022; en este caso lideraron la carne bovina con 50% seguido por productos de madera. En este destino disminuyeron las exportaciones de subproductos cárnicos y madera.
El cuarto lugar lo tuvo la Unión Europea y el quinto Turquía, que desplazó a Argentina que paso al sexto puesto.
A la Unión Europea se exportó principalmente carne y arroz; mientras la carne tuvo una baja el arroz aumento en volumen. Pero en el total exportado se dio una caída de 29% interanual.
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Las proyecciones no dan señales de mejora y las complejidades se suman a nivel de las exportaciones y en sectores afectados en general por la situación cambiaria.
No se han visto respuestas contundentes. Ante esta situación se requiere un enfoque mucho mas profundo, que apunte a fortalecer las capacidades productivas y de exportaciones, que generen una impronta.