El periodista Javier Ortega (32), el fotógrafo Paúl Rivas (45) y el conductor Efraín Segarra (60) habían sido tomados como rehenes en la localidad costera de Mataje, limítrofe con Colombia, donde realizaban un reportaje periodístico.
Tras confirmar la muerte las Fuerzas Armadas de Ecuador lanzaron una serie de acciones orientadas a capturar a los responsables del secuestro y de la ola de violencia que vive la provincia fronteriza de Esmeraldas. Con el apoyo militar de Colombia, Ecuador ha dispuesto ya el despliegue de unidades de élite de las Fuerzas Armadas y de la Policía para perseguir a Walter Arízala, alias El Guacho, líder del grupo disidente de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a quienes se atribuye el secuestro y la muerte de los dos periodistas y el conductor. Se ofrece una recompensa de U$S 100.000 por información que conduzca su detención, ha dispuesto el presidente de Ecuador, que creará, además, una jurisdicción especializada en crimen organizado, con sede en la capital Quito, para perseguir con mayor intensidad este tipo de delitos.
La provincia ecuatoriana de Esmeraldas ha sido declarada como “zona de seguridad” para incrementar los controles policiales y militares en las carreteras.