«Los incrementos de los índices de pobreza han sido especialmente agudos para los negros y los hispanos, así como para los niños», explica el informe, que muestra cómo el rápido descenso de los niveles de pobreza en marzo, cuando comenzaron las ayudas por la pandemia, ha ido desapareciendo progresivamente.
Vuelven a subir las peticiones de subsidios por desempleo
Una de las consecuencias inmediatas de la pandemia, no solo en Estados Unidos sino en el mundo, fue el cierre de empresas que a su vez generó la pérdida de empleos, un flagelo que, pese a la reapertura económica, este país no ha logrado superar.
En la semana terminada el diez de octubre, el número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de beneficios por desempleo aumentó a un máximo de dos meses hasta cerca de 900.000.
Las reclamaciones de las últimas semanas se mantienen muy por encima de su pico de 665.000 durante la Gran Recesión entre 2007 y 2009, aunque por debajo del récord histórico de 6,8 millones en marzo.
El informe del Departamento de Trabajo, el dato más oportuno sobre la salud de la economía, también mostró que al menos 25 millones se encontraban recibiendo prestaciones por desempleo a finales de septiembre.
Aproximadamente 3,8 millones de personas habían perdido definitivamente su empleo hasta septiembre, mientras que otros 2,4 millones han estado en casa durante más de seis meses. Los economistas temen que esas cifras puedan aumentar.