El portavoz agregó que Estados Unidos está preparado para defender sus intereses y la libre navegación de la zona, pero que no tiene interés en involucrarse en un nuevo conflicto en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz se encuentra entre el territorio el golfo de Omán y el golfo Pérsico/Arábigo y es el único pasaje hacia el mar de Arabia.
El portavoz Brown sostuvo que una guerra con Irán no haría favor a los intereses estratégicos de Estados Unidos ni a los de la comunidad internacional.
El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, sostuvo más temprano que Washington cree que Irán y sus aliados están detrás de varios incidentes ocurridos en la región.
Entre ellos mencionó el sabotaje el 12 de mayo a cuatro barcos en el Golfo de Omán, el ataque con drones del día 14 a oleoductos en Arabia Saudí, el ataque con un cohete a la embajada de Estados Unidos en Bagdad el día 19, el coche bomba que el día 31 se lanzó contra soldados estadounidenses en Afganistán y el ataque con misil a un hospital saudí el 12 de este mes.
Irán negó toda participación en esos incidentes.
El canciller iraní Mohammed Jawad Zarif sostuvo que la “oportunidad” del último incidente se encontraba “más allá de toda sospecha” pues coincidió con la visita a Teherán del primer ministro Shinzo Abe.